ELÍGETE A TI MISMO

Hace mucho tiempo que decidí elegirme a mi misma. Entendí que no quería ni un jefe, ni mi culo sentado en una oficina, ni falsos clientes que te contratan como autónomo, externalizando un servicio, y se creen dueños de tu tiempo y tu agenda. Entendí que existían otras formas y canales para realizar mi trabajo. Que las nuevas tecnologías nos ofrecen vías de comunicación sin fronteras y que la creatividad necesita entornos alternativos y relaciones frescas para que fluya con abundancia. Que mi imaginación no se activa de 10:00h a 14:00h y de 17:00h a 21:00h frente a un ordenador. Que no sólo los clientes me eligen a mi, que yo también puedo elegir trabajar y/o colaborar con ese u otro cliente. Entendí que todo lo que me rodea, en lo personal y profesional, me puede oprimir o impulsar.

¡Y yo he decidido que me impulse!

¿Por qué ser un profesional multidisciplinar es malo? ¿Por qué tenemos que renunciar en la vida laboral a uno de nuestros talentos? ¿Por qué la gente no entiende que ser un “hibrido” es síntoma de inteligencia?
Porque las estructuras de educación, formación y empresa están caducas. Porque se resisten al cambio y a adaptarse a las necesidades de hoy. Van a un ritmo lento y equivocado y lo peor de todo, no saben o no quieren cambiar.
La tradición es maravillosa pero no sirve de nada si no se fusiona y convive con las necesidades del panorama actual.
La empresas y profesionales que hoy salen hacia delante son las más innovadoras, las más creativas, las que apuestan por la diferencia y por una atención y comunicación brillante con sus clientes. Entonces, ¿Por qué tanto recorte en cultura? ¿Por qué la educación se empeña en erradicar las lenguas clásicas, la filosofía y las enseñanzas artísticas?
Si el mundo empresarial necesita creatividad, pensamiento lateral, flexibilidad, innovación e imaginación, ¿cómo vamos a formar a nuestros profesionales del futuro? ¿Cómo vamos a hacer de ellos personas competentes? ¿Cómo vamos a conseguir que brillen sus talentos? ¿Por qué no insistimos en una educación que vaya más allá de los meros contenidos? ¿Por qué nos enseñan a pensar de forma diferente y a entender que somos únicos y podemos conseguir con esfuerzo, formación y disciplina todo aquello que nos planteemos? ¿Por qué prefieren que seamos borregos? ¿Por qué si vivimos en un mundo de abundancia tenemos la sensación de escasez?
Atender a la individualidad en vez de a la colectividad sería un gran paso. Entender que las personas están por encima de las organizaciones y que las organizaciones no son otra cosa que un conjunto de personas. Permitir que el talento fluya, no castrando al que es diferente sino asumiendo que eso aporta riqueza y diversidad. Es más fácil controlarnos si tenemos miedos, inseguridades, carencias y no somos capaces de pensar por nosotros mismos.
Pero tú y sólo tú eres dueño de tus actos, de tus decisiones y libre de trazar tu futuro por el camino que creas más conveniente. No tengas miedo, escucha tu interior, confía en tu intuición, busca tu esencia, encuentra el momento oportuno y lánzate a ser el profesional que deseas y no el que los demás quieren que seas.

¡Elegirte a ti mismo es garantía de éxito!

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